"Todo lo lleno se vacía y todo lo vacío se llena, piensa el Jardinero Mágico". Douglas Wright.
lunes, 23 de febrero de 2009
Amanecer
Amanecer
con la melodía de un jilguero,
con la suavidad de un verso,
la ternura de un beso,
el calor primigenio del sol
Amanecer mientras
con la punta de mi nariz
busco tu perfume
para mezclarlo con mi humedad
Río arriba, navegar del infierno al paraíso,
hasta el remanso de tu pecho…
Si supieras cuan cansada me siento
acortarías la distancia
Casilda
domingo, 22 de febrero de 2009
El disfraz
Parece fácil decir el amor
cuando las puntas de tus lápices
aún no se han roto.
Escribir, sin letra alguna, lo evidente
desde la mezquindad de la indiferencia.
Es difícil, aún debajo del disfraz,
cuando las puntas de tus lápices
aún no se han roto.
Escribir, sin letra alguna, lo evidente
desde la mezquindad de la indiferencia.
Es difícil, aún debajo del disfraz,
esperar lo imposible
en esta esquina de estrellas
donde en sombras la vida queda…
cualquier rincón de cielo es estrecho.
Parece fácil lucir la impavidez del desierto
que espera sólo el rocío
como peces de colores en aguas calmas
antes de ser sorprendidos por la corriente.
Difícil, aún debajo de tu traje,
en esta esquina de estrellas
donde en sombras la vida queda…
cualquier rincón de cielo es estrecho.
Parece fácil lucir la impavidez del desierto
que espera sólo el rocío
como peces de colores en aguas calmas
antes de ser sorprendidos por la corriente.
Difícil, aún debajo de tu traje,
detener el silencio de la luz
cuando la tormenta arrecia,
disipar el perfume de la tierra
luego de la lluvia …
Vestiré mi mejor disfraz…¡
Casilda
cuando la tormenta arrecia,
disipar el perfume de la tierra
luego de la lluvia …
Vestiré mi mejor disfraz…¡
Casilda
miércoles, 18 de febrero de 2009
Qué...
Detrás de la cerca
el sembradío
y detrás de los besos…
qué detrás de ellos?
Qué se encuentra
más allá de la distancia,
qué se encuentra
en la proximidad
de la nota melodiosa
desprendida de un beso,
de un simple beso.
Acaso el multicolor ropaje
del corazón de una rosa
reflejo en las gotas de rocío.
Acaso el frío intenso
capaz de abrigar el corazón
frente a la ausencia.
Qué detrás del silencio
de cuerpos invisibles…
qué luego de la algarabía
de miradas estáticas de luz.
Historia de besos
escritas en la niebla¡
Casilda
Germinó de su luz
cómo del campo húmedo los besos¡
jueves, 12 de febrero de 2009
TEORÍAS
Amor mío,
siente el beso prometido…
Despierta y,
ahora aguarda en silencio
hasta que escuches…
TE QUIERO¡¡¡
Pensaba,¿Porqué tan difícil un verso…?
Recordé años escolares
que exigían saber límites y reglas,
analizar, revisar métrica,
interpretar al autor.
Qué pretensión…¡
Descubrir entre grafías los siglos,
es descubrir en palabras a Dios,
es ser en un mismo instante estrella y cielo
y … sentir miedo.
Miedo a perderse en el mar,
en la noche, entre gotas de rocío,
entre la intensidad del colory lo dulce del amor.
Miedo a pensar que la brisa
puede irrumpir en un sueño.
Miedo tanto a la gloria
como al infierno.
Buscarse en el pensamiento.
Encontrarse en lo eterno del tiempo.
Saber que roban sin piedad tu sueño
y aún así entregarse…
Abandonar el cuerpo
mientras el corazón estalla,
integrarse al universo como astro,
como polvo, como luz…
donde no hay espacio
más que para la intensidad de tu azul.
Despacio mi amor,
recurre a pequeñas gotas,
pon freno a tu manantial
que es torrente,
que me azota
siento que muero y
apenas comienzo.
Despacio amor,
que esta entrega me roba el aire
debo escribir ensayos
y no puedo argumentar,
debo estar en la tierra
y sólo quiero tu cielo.
Sin ti no vivo,
creo que no me pertenezco.
Vamos gota a gota, como el rocío.
Llévame despacio, hasta donde quieras
pero despacio,
no puedo con esta inmensidad,
con este azul tan intenso
que ni entre pinceladas ha de ser descrito.
Son falsas las teorías que un día creí aprender
solo en gloria del alma he podido conocer
que no hay metáfora, no hay métrica,
sólo eternidad.
Despacio, por favor,
a penas mi vida inicia en este siglo de versos
te necesito así, despacio amor…
Si sabias cuanto me harías vivir
sabes también que puedo morir…
TE QUIERO¡
siente el beso prometido…
Despierta y,
ahora aguarda en silencio
hasta que escuches…
TE QUIERO¡¡¡
Pensaba,¿Porqué tan difícil un verso…?
Recordé años escolares
que exigían saber límites y reglas,
analizar, revisar métrica,
interpretar al autor.
Qué pretensión…¡
Descubrir entre grafías los siglos,
es descubrir en palabras a Dios,
es ser en un mismo instante estrella y cielo
y … sentir miedo.
Miedo a perderse en el mar,
en la noche, entre gotas de rocío,
entre la intensidad del colory lo dulce del amor.
Miedo a pensar que la brisa
puede irrumpir en un sueño.
Miedo tanto a la gloria
como al infierno.
Buscarse en el pensamiento.
Encontrarse en lo eterno del tiempo.
Saber que roban sin piedad tu sueño
y aún así entregarse…
Abandonar el cuerpo
mientras el corazón estalla,
integrarse al universo como astro,
como polvo, como luz…
donde no hay espacio
más que para la intensidad de tu azul.
Despacio mi amor,
recurre a pequeñas gotas,
pon freno a tu manantial
que es torrente,
que me azota
siento que muero y
apenas comienzo.
Despacio amor,
que esta entrega me roba el aire
debo escribir ensayos
y no puedo argumentar,
debo estar en la tierra
y sólo quiero tu cielo.
Sin ti no vivo,
creo que no me pertenezco.
Vamos gota a gota, como el rocío.
Llévame despacio, hasta donde quieras
pero despacio,
no puedo con esta inmensidad,
con este azul tan intenso
que ni entre pinceladas ha de ser descrito.
Son falsas las teorías que un día creí aprender
solo en gloria del alma he podido conocer
que no hay metáfora, no hay métrica,
sólo eternidad.
Despacio, por favor,
a penas mi vida inicia en este siglo de versos
te necesito así, despacio amor…
Si sabias cuanto me harías vivir
sabes también que puedo morir…
TE QUIERO¡
Casilda
2008
lunes, 9 de febrero de 2009
Como mandarina
Desnúdame,
como la luz a la aurora.
Cúbreme de ti,
como el plenilunio a las sombras.
Despójame de cuanto tengo
y abrígame con tus versos.
Ahítame
como el dulzor de la mandarina.
Déjate sentir
en bocanadas de cielo
déjame vivir
el océano de tus besos.
Márchate después
que en el albor de la vida
ya no recordaré
cuándo de ti estuve henchida…¡
Casilda
como la luz a la aurora.
Cúbreme de ti,
como el plenilunio a las sombras.
Despójame de cuanto tengo
y abrígame con tus versos.
Ahítame
como el dulzor de la mandarina.
Déjate sentir
en bocanadas de cielo
déjame vivir
el océano de tus besos.
Márchate después
que en el albor de la vida
ya no recordaré
cuándo de ti estuve henchida…¡
Casilda
domingo, 8 de febrero de 2009
Este segundo
Escucho el galope de la noche¡
Es intenso su estruendo…
igual al rumor triste de la niebla,
como el relampaguear
profundo de su esencia.
Crujido de vértebras dormidas
Sonar de cueros húmedos
Silencio de campanas oxidadas
Altanería feroz
Libo en la oscuridad sus mieles
Mientras en la impetuosa quietud
deslizan sus fragancias
más allá… no existe
Sólo este segundo
Es intenso su estruendo…
igual al rumor triste de la niebla,
como el relampaguear
profundo de su esencia.
Crujido de vértebras dormidas
Sonar de cueros húmedos
Silencio de campanas oxidadas
Altanería feroz
Libo en la oscuridad sus mieles
Mientras en la impetuosa quietud
deslizan sus fragancias
más allá… no existe
Sólo este segundo
Casilda
jueves, 5 de febrero de 2009
Imaginémonos...
Se rozan
nuestros extremos
en la distancia.
Cierra tus ojos
Cierra tus ojos
para vernos.
Abre tus brazos...
mientras escapo.
Imaginémonos
Abre tus brazos...
mientras escapo.
Imaginémonos
presencia
descrita en brasas,
nubes que acerca
nubes que acerca
y separa el viento,
bruma
bruma
que no deja mirar
más allá del sentir,
corrientes marinas
que llevan consigo
la luminosidad
corrientes marinas
que llevan consigo
la luminosidad
del plancton nocturno.
Formas de vida
Formas de vida
que concilian
siglos de muerte.
Pequeñas flores.
Alucinógenos éteres
que ambientan
Pequeñas flores.
Alucinógenos éteres
que ambientan
la tramoya de la vida.
Imposible
Imposible
no improvisar
cuando
cuando
se exacerba el alma.
Casilda
Casilda
domingo, 1 de febrero de 2009
Sólo quiero ser...
Sólo quiero ser… ¡
La luz en la mirada de un niño.
La brisa que remoza el paisaje
La sonrisa del tiempo
El ritmo de la esperanza
El consuelo del hambriento.
Ser …
La travesura del río
La palabra certera
La armonía de la montaña
La respuesta oportuna
El hombro leal de un amigo.
Ahora, que desperté
de sueños que parecían eternos.
Ahora que sutiles palabras
marcan el fin del viaje sideral
que un día emprendí
y me trae de vuelta a la vida,
cargada de estrellas¡
Ser…
El círculo cromático
El roble presto a la talla
Compás de la dulce copla
Jilguero cada mañana
El ronroneo del estero
El tañer de las campanas
Cómo ves,
Quiero ser
Sólo cuánto fui¡
Casilda
La luz en la mirada de un niño.
La brisa que remoza el paisaje
La sonrisa del tiempo
El ritmo de la esperanza
El consuelo del hambriento.
Ser …
La travesura del río
La palabra certera
La armonía de la montaña
La respuesta oportuna
El hombro leal de un amigo.
Ahora, que desperté
de sueños que parecían eternos.
Ahora que sutiles palabras
marcan el fin del viaje sideral
que un día emprendí
y me trae de vuelta a la vida,
cargada de estrellas¡
Ser…
El círculo cromático
El roble presto a la talla
Compás de la dulce copla
Jilguero cada mañana
El ronroneo del estero
El tañer de las campanas
Cómo ves,
Quiero ser
Sólo cuánto fui¡
Casilda
sábado, 24 de enero de 2009
La voz de tu silencio
Danza conmigo…
como en la montaña
lo hacen la niebla y el río.
Danza conmigo…
Como estrellas fugaces de símil destino.
Si es la vida acomodo
quiero ser senda
y si has de escribir, tu pluma.
El pincel que a tu diestra se aferra
para decir azules, el canto de tu risa,
la voz de tu silencio
Pero si has de morir, hazlo a mi lado,
como la luna en el horizonte,
el sol en poniente
o un botón, asido al tallo…
Casilda
como en la montaña
lo hacen la niebla y el río.
Danza conmigo…
Como estrellas fugaces de símil destino.
Si es la vida acomodo
quiero ser senda
y si has de escribir, tu pluma.
El pincel que a tu diestra se aferra
para decir azules, el canto de tu risa,
la voz de tu silencio
Pero si has de morir, hazlo a mi lado,
como la luna en el horizonte,
el sol en poniente
o un botón, asido al tallo…
Casilda
Mi oponente
Luchar por él,
siendo el oponente
Desangrarme en versos
por la herida
Proferir mi amor
en lágrimas
como abalorios
de incontables colores,
interminables oraciones
por las perdidas almas.
Gritar con mudez pasmosa
los pétalos de todas las rosas
y todos los besos de la espera…
Es verdad¡¡¡
más qué es la verdad
sino un rosario de mentiras?
Hay relámpagos en este cielo…
es la tempestad
que allana voluntades,
sobre el camino de riscos
que agota.
Sigo, sin embargo,
en su desierto
muriendo de sed
mientras intento
llegar al espejismo...
siendo el oponente
Desangrarme en versos
por la herida
Proferir mi amor
en lágrimas
como abalorios
de incontables colores,
interminables oraciones
por las perdidas almas.
Gritar con mudez pasmosa
los pétalos de todas las rosas
y todos los besos de la espera…
Es verdad¡¡¡
más qué es la verdad
sino un rosario de mentiras?
Hay relámpagos en este cielo…
es la tempestad
que allana voluntades,
sobre el camino de riscos
que agota.
Sigo, sin embargo,
en su desierto
muriendo de sed
mientras intento
llegar al espejismo...
Casilda
El cascanueces...
Te encontré,
Cuándo al subir la cortina descubrí,
que no me había descubierto¡
Pude ver la luna, a través de la rendija
sólo en tus ojos, espejos.
Cesó la bruma
cuándo los míos
a tu mundo abrieron¡
Terminó el silencio
con la armonía de los versos,
cuando iniciamos el siglo
de mariposas en vuelo.
Cómo un juego de niños,
con la intensidad de un eco…
Así se escribió la obra
cual guión de aventuras,
de dragones, duendes … misterios.
Cómo monólogo para el héroe
que nadie aplaude.
Cómo pequeñas frases
en una franja de papel.
Cómo tesoros escondidos
de fieros piratas.
Pero, baja el telón
y antes de subir de nuevo
para sorprender con el circo
que ni a sus payasos duele,
deja escuchar del cascanueces
el estruendo que con disimulo
rompe en mil…
Cuándo al subir la cortina descubrí,
que no me había descubierto¡
Pude ver la luna, a través de la rendija
sólo en tus ojos, espejos.
Cesó la bruma
cuándo los míos
a tu mundo abrieron¡
Terminó el silencio
con la armonía de los versos,
cuando iniciamos el siglo
de mariposas en vuelo.
Cómo un juego de niños,
con la intensidad de un eco…
Así se escribió la obra
cual guión de aventuras,
de dragones, duendes … misterios.
Cómo monólogo para el héroe
que nadie aplaude.
Cómo pequeñas frases
en una franja de papel.
Cómo tesoros escondidos
de fieros piratas.
Pero, baja el telón
y antes de subir de nuevo
para sorprender con el circo
que ni a sus payasos duele,
deja escuchar del cascanueces
el estruendo que con disimulo
rompe en mil…
Casilda
miércoles, 21 de enero de 2009
No quiero morir
Cómo lograr que tus sordos oídos
escuchen sus latidos…
si aún los gritos de mi corazón
no te alcanzan.
Perdí mi voz de tanto llamarte
mi fuente se ha secado
en tu espera.
En mi jardín, antes florido,
sólo hiedra ahora crece.
No tiene ya el vergel
ni el rocío de la esperanza siquiera
He muerto cada día de tu ausencia…
he muerto entonces tantas veces
que morir de nuevo, no es condena.
Morir es repetirme en la tristeza,
Morir es reflejarme en el espejo,
morir es vivir el silencio de tus besos…
Casilda
escuchen sus latidos…
si aún los gritos de mi corazón
no te alcanzan.
Perdí mi voz de tanto llamarte
mi fuente se ha secado
en tu espera.
En mi jardín, antes florido,
sólo hiedra ahora crece.
No tiene ya el vergel
ni el rocío de la esperanza siquiera
He muerto cada día de tu ausencia…
he muerto entonces tantas veces
que morir de nuevo, no es condena.
Morir es repetirme en la tristeza,
Morir es reflejarme en el espejo,
morir es vivir el silencio de tus besos…
cómo no morir si tú te alejas
ven... no quiero morir de nuevo¡
Casilda
miércoles, 14 de enero de 2009
Sobre hojas secas...
El acto sagrado de la creación permite imaginarme allí… en la alfombra de aquel salón. Mis carnes expuestas al cobijo eventual de tu mirada que de soslayo se desliza sobre ellas al ritmo armonioso de las espigas sometidas por el viento…
Tal como lo describiste alguna vez… dormida a tus pies, musa que espera convertirse en trazos, letras iniciales, claves o tal vez señales que al ser descifradas llegan a ser odas, sinfonías, piezas del arte mayor o dulces cartas de amor… Nos acompañan acordes celestiales y una copa tinta como la noche misma, cuando la entrega al silencio se transforma en chasquido de hojas secas que escriben la partitura del encuentro de nuestras formas entre el perfume de la tierra y las flores silvestres… de ninguna otra paleta podrían escapar los colores para pintar el eclipse que delinea nuestro encuentro. aún frente al ordenador, las imágenes cometen travesuras en un mundo sin fin, sin parangón que me acerca a la distancia y me separa de la cordura. Lo real y lo irreal, lo posible e imposible, lo hermoso y lo cruento se hacen semejantes e integran para decir la historia que hoy cuento… no quiero abrir mis ojos, mantenlos cerrados con tus besos¡
Casilda
Tal como lo describiste alguna vez… dormida a tus pies, musa que espera convertirse en trazos, letras iniciales, claves o tal vez señales que al ser descifradas llegan a ser odas, sinfonías, piezas del arte mayor o dulces cartas de amor… Nos acompañan acordes celestiales y una copa tinta como la noche misma, cuando la entrega al silencio se transforma en chasquido de hojas secas que escriben la partitura del encuentro de nuestras formas entre el perfume de la tierra y las flores silvestres… de ninguna otra paleta podrían escapar los colores para pintar el eclipse que delinea nuestro encuentro. aún frente al ordenador, las imágenes cometen travesuras en un mundo sin fin, sin parangón que me acerca a la distancia y me separa de la cordura. Lo real y lo irreal, lo posible e imposible, lo hermoso y lo cruento se hacen semejantes e integran para decir la historia que hoy cuento… no quiero abrir mis ojos, mantenlos cerrados con tus besos¡
Casilda
martes, 13 de enero de 2009
Cuento...
Y la malvada madrastra preguntaba sin cesar al espejo… "espejito, espejito, dime quien es la más hermosa?..."
Y el espejo, sin temor alguno, repetía incansablemente el nombre de ella que se hizo dueña del rencor de quien inquiría ¡
Mientras tanto, la aludida… imaginada cual reflejo de gracia, era sólo eso. Una estampa de existencia, ente, polvo cósmico… intangible y al tiempo visible en cualquier rostro, palpable y dueña de alguna figura, humana o no, de cualquiera que sirva a la imaginación para volar…
Así fue su existencia por los siglos… todo y nada, alguna y cualquiera… brisa, sol, estrella, mar, ave, dulce fruta o infinito silencio… ese que abona el vacío, ese que lacera con el tiempo mientras el espejo sólo repetía un nombre… el suyo
Casilda
Y el espejo, sin temor alguno, repetía incansablemente el nombre de ella que se hizo dueña del rencor de quien inquiría ¡
Mientras tanto, la aludida… imaginada cual reflejo de gracia, era sólo eso. Una estampa de existencia, ente, polvo cósmico… intangible y al tiempo visible en cualquier rostro, palpable y dueña de alguna figura, humana o no, de cualquiera que sirva a la imaginación para volar…
Así fue su existencia por los siglos… todo y nada, alguna y cualquiera… brisa, sol, estrella, mar, ave, dulce fruta o infinito silencio… ese que abona el vacío, ese que lacera con el tiempo mientras el espejo sólo repetía un nombre… el suyo
Casilda
martes, 6 de enero de 2009
El silencio de las tortugas
Primavera de la vida…
Esa que te permite desear ser…
a pesar de ti¡¡¡
Primavera de la vida…
Esa que te permite comprender
que no basta un caparazón
para escuchar el silencio de las tortugas…
Esa primavera que te deja ver la noche
aún enceguecida de sol…
Esa que te permite esperar
hasta aquello que no ha de llegar, y reir…
esa que marca nuevos rumbos,
que te permite escribir poesía sin metáforas, ni rima
y librar batallas sin lanzas.
Primavera que es invierno,
que aupa volcánicas sensaciones,
que arropa de tanto brillo,
capaz de regalar la melancolía de la dicha.
Esa otra primavera… de derroteros certeros
y temores humillados,
de libertades floridas y afonías de comunión…
primavera sin muros, ni barrotes
de elocuencia y erudición.
Primavera sin burladeros,
Casilda
Esa que te permite desear ser…
a pesar de ti¡¡¡
Primavera de la vida…
Esa que te permite comprender
que no basta un caparazón
para escuchar el silencio de las tortugas…
Esa primavera que te deja ver la noche
aún enceguecida de sol…
Esa que te permite esperar
hasta aquello que no ha de llegar, y reir…
esa que marca nuevos rumbos,
que te permite escribir poesía sin metáforas, ni rima
y librar batallas sin lanzas.
Primavera que es invierno,
que aupa volcánicas sensaciones,
que arropa de tanto brillo,
capaz de regalar la melancolía de la dicha.
Esa otra primavera… de derroteros certeros
y temores humillados,
de libertades floridas y afonías de comunión…
primavera sin muros, ni barrotes
de elocuencia y erudición.
Primavera sin burladeros,
ni dagas que acaben sueños…
Primavera… nueva primavera
Primavera… nueva primavera
Casilda
Suscribirse a:
Entradas (Atom)